OTRAS VIDAS

¿EXISTEN LAS VIDAS PASADAS?

Yo nunca creí que tuviéramos más vida que esta. No podía imaginar que ya hubiera pasado un suplicio como este, o que hubiera disfrutado de una vida feliz y no recordara nada en absoluto. No he encontrado pruebas científicas de que hayamos vivido en otros tiempos y en otros lugares. Entonces, ¿qué me llevó a cambiar de opinión?

Las lecturas de Registros Akáshicos me convencieron de que la mayoría de las personas hemos estado en este planeta en otras ocasiones. Creo que nuestro Alma (o Espíritu, o Conciencia o lo que sea - no entraré a discutir esto ahora) tiene la posibilidad de vivir  muchas experiencias diferentes al venir aquí en un momento, lugar y cuerpo adecuado a su estado de conciencia.

De mi experiencia al atisbar escenas de otras vidas nace esta sección que ampliaré poco a poco.
Disfruta estos relatos y quédate con su lección, si quieres.


Amores pendientes

Conozco el caso de una pareja que trabaja en el terreno de la espiritualidad. Debido a su formación y conocimientos, pronto supieron que habían estado casados en una vida pasada. Sin embargo, ella murió pronto y le dejó con un hijo y el deseo de otro.
En el siglo XXI se encuentran de nuevo y rápidamente sienten la atracción. Esta atracción de las Almas no quiere decir que tengamos que volver a estar juntos, sino que ya nos conocíamos. Llevados por su atracción y por lo romántico de la historia de su vida anterior, emprenden una vida juntos. Las piezas encajaban a la perfección: El ya estaba separado y tenía un hijo, y tenía ganas del segundo, que finalmente nació de ellos dos.
El romanticismo duró muy poco. Una vez comprendido el pasado, el Alma no tiene que estar en esa relación ni un minuto más, pero el yugo del matrimonio, el peso social, el deseo de amar y ser amados, les llevaron a mantener una larga relación nada plena.

¿Qué es lo más procedente?
¿Deben ellos seguir juntos unidos por la culpa que siente el Alma de ella y el abandono que sintió el Alma de él? Los Maestros no gustan de compensaciones de este tipo si la pareja no es feliz.
¿Cuál es el paso más adecuado?
Claramente, ellos deben liberarse para dar paso a la pareja verdadera.
Pero aún no se atreven...
Y una cosa más: ¿No se crean Karma al estar en una situación inadecuada? Ser infelices, ¿beneficia a alguien?  Realmente, ¿les vino bien dejarse llevar por su conocimiento de las vidas anteriores si lo han utilizado para anclarse a una nueva desgracia? Tal vez con el deseo de no repetir la historia de soledad, sin querer, están repitiéndola.





Trabajar para no morir

Me llegó un caso de una persona que no podía parar de trabajar. Sentía una gran responsabilidad en su empleo y hacía mucho más trabajo del que era necesario. Siempre encontraba nuevas tareas, ¡incluso durante el fin de semana! Hasta que su familia y sus relaciones personales empezaron a resentirse y llegó a mi consulta.

Busqué en su Registro Akáshico y aparecieron dos raíces u orígenes. Parte de su comportamiento procedía de la vida actual: copió de su padre el modelo de hombre trabajador que dejaba todo para poder ganar dinero para su familia.

Pero la mayor parte de esta adicción tenía su origen en una vida pasada. Pedí a los maestros que me la mostraran  con claridad, y me enseñaron que este hombre había visto morir a dos de sus hijos por no tener dinero para medicinas. En ese instante se prometió a si mismo "trabajar todo lo que pudiera" para que a su mujer y al pequeño de la familia, el único hijo que les quedó con vida, no sufrieran nunca más. Esta promesa que pudo tener su sentido en esa época es ahora un lastre. En la vida presente, este hombre sale el último de su oficina, va a trabajar algunos sábados y días de fiesta, trabaja incluso es sus vacaciones y no puede asistir a las reuniones o eventos del colegio.

Pedimos a sus Guías que nos mostraran cómo romper esa promesa para que este hombre quedase libre de aquella oligación que carece sentido en la actualidad. Asimismo, al escuchar la procedencia de su comportamiento, esta persona pudo dejar de culparse y, desde luego, comprendió que nadie moriría si el trabajaba sólo las horas que le correspondían.

Por el contrario, su adicción estaba afectando a su salud física y esto sí le habría llevado a estar de baja laboral, con lo que sería más posible que, de seguir con su adicción, sí se hicieran reales sus temores de dejar a su familia desatendida económicamente: lo que él tanto temía. Si no lo remediamos, generamos de modo inconsciente lo que tanto tememos y llegamos al problema que deseábamos evitar.




Perfeccionismo

Cuando pregunté por el perfeccionismo desproporcionado de Michael, quise saber hasta qué punto era algo realmente problemático. El me puso los siguientes ejemplos:

- Cuando tengo que salir de casa paso varias horas arreglándome y al final, llego siempre tarde porque nunca considero que esté lo suficientemente bien para salir.  Si hablo con alguien, da igual lo que diga, siempre pienso que pude hacerlo mejor o que lo que dije fue inadecuado. Por más que la persona me jure que no hay problema y que no dije nada molesto, hiriente o inadeucado, yo me paro horas, a veces noches, pensando que pude hacerlo mejor. A veces prefiero no hablar con nadie ni salir de casa. He dejado de ir a trabajar alguna vez por este tipo de cosas. Y cuando me medican contra la obsesión por la perfección, siempre pienso que no estoy tomando el tratamiento adecuado, así que lo interrumpo en busca de otro aún mejor. Y así siempre.

Consultamos sus Registros preguntando: ¿Se originó este problema en su vida actual? Si no es así, ¿tiene sus raíces en una vida anterior? ¿Podemos saber cuál? Y entonces me pareció escuchar: Michael, anteriormente, fue verdugo. La precisión en su trabajo era necesaria para que el reo de muerte no sufriera innecesariamente. Desarrolló un nivel de exigencia desdemedido para evitar una larga agonía o una muerte lenta a los condenados a muerte.

Pero como lectora me pregunto, ¿saber el origen es suficiente para eliminar un problema en la vida actual? No lo creo, así que continué consultando cómo iban sus Guías a ayudar a Michael, qué tenía que hacer él y qué podía hacer yo como canalizadora. Ellos le dieron nuevas pautas para poder eliminar el perfeccionismo originado en vida pasada, que estaba causándoles problemas graves en el vida actual. Y funcionó.



Miedo al parto

Katerina temía el momento de dar a luz. Había recurrido
a todos los recursos disponibles a su alcance, pero no lograba dejar atrás el miedo. Accedió a su propio Archivo y consultó el origen de ese problema. 
Hace varios siglos había sido mujer y había tenido varios embarazos. En el último embarazo Katerina empezó a tener serios problemas.
A la hora del parto, empezó a enfermar esperando a la partera (la matrona), pero esta se retrasaba y la madre emperoraba por momentos. Horas después de una larga espera, rompió aguas pero el bebé no empujaba. La madre, preocupada por la salud del niño empujó con fuerza hasta que se desgarró por dentro. El niño nació sano, pero ella perdió tanta sangre que finalmente murió.
Dentro de sus Archivos pidió a sus Guías y ángeles que sanaran aquella situación para eliminar las consecuencias negativas en la vida actual. Liberada de aquel temor se enfrentaba a la última fase de su emparazo libre de miedos.
¿Tan sencillo? En este caso sí, tan sencillo.



Promesa de amor

Anna era una mujer muy infeliz que no encontraba pareja. Hacía lo imposible pero siempre encontraba defectos en sus pretendientes que no podía superar. Con el tiempo entendió que el problema estaba en ella: Era incapaz de amar.
Ella creía en la existencia de vidas anteriores cuando solicitó  una Lectura del Registro Akáshico, así que no se sorprendió del trabajo que hicimos. Como lectora, siempre consulto el origen del problema, así que pedí información dentro de su Archivo del Alma:

- ¿Dónde y cuándo nació este problema?
- ¿Esta incapacidad de Anna para amar tiene sus raíces en el momento actual?


Percibí claramente una negativa. Y volví a consultar:
- ¿Se origina este problema en una vidad pasada? Si es así, ¿en cuál?

Entonces canalicé lo siguiente:

Ella era una mujer enamorada de un hombre de una clase social superior. Su amor no habría sido aceptado por ninguna de las dos familias, así que lo mantuvieron en secreto. Llegado el timepo de la guerra, él debió partir al campo de batalla y dejarla, y ella, sin desposar, se despidió de él con estas palabras:

"Querido mío, te amo como no amé jamás nunca a nadie. Te amo tanto que daría mi vida porque no tuvieras que partir, pero sé que es tu deber y esta partida tuya es inevitable. Te esperaré siempre. Pase lo que pase, tardes lo que tardes en volver, yo te esperaré y te seré fiel. Y nadie, nadie, podrá pretender mi amor nunca pues mi corazón es tuyo".

Anna sintió que estas hermosas palabras la estaban atando a un pasado muy lejano. Aquella historia de amor nunca se resolvió, pues su amante nunca regresó de la guerra y ella nunca se casó. Su amor había permanecido a lo largo de los siglos, pero ahora, en el siglo XXI, aquella promesa estaba imipidiéndole encontrar pareja, aceptarla y amarla como es. Una vez comprendido el origen del problema, Guías y Maestros le sugirieron a Anna romper esa vieja promesa de amor para quedar libre en su vida presente.
Así lo hizo, y quedó liberada para siempre de sus propias palabras.
Aquel viejo amor interrumpido queda en su corazón, y ahora ya, también en su memoria, pero en el momento presente puede permitirse amar a quien quiera.

La sanación de aquel recuerdo ha mejorado su vida amorosa actual y ella es libre ahora.

Gracias Maestros por este hermoso trabajo de amor para el Alma.
Yo lo realizo con pureza y amor.



La calumnia

En la actualidad me encuentro a menudo con gente que se siente perseguida. Estas almas suelen tener encontronazos en la familia, las amistades o el trabajo relacionados con críticas, juicios, mentiras o calumnias.
Una de estas personas consultó el origen de este problema en su vida actual a través del Registro de su Alma, pues una falsa amiga la calumniaba en cuanto hallaba ocasión.
El Registro mostró claramente que hace unos cuantos siglos ambas personas ya se habían encontrado, y la que hoy era su perseguidora también lo fue en aquel tiempo. La razón entonces fueron los celos. Ella sentía celos y envidia de mi cliente y la denunció falsamente. En aquellos tiempos no se exigían demasiadas pruebas, y en medio de la histeria colectiva, esta persona logró que condenaran a muerte a su "amiga", la que hoy es mi cliente.
En la vida actual, ambas almas vuelven a encontrarse y mi cliente tiene fuerzas renovadas y mayor conciencia que entonces, por lo que puede, con cierta elegancia, pasar por alto las injurias y perdonar a esta calumniadora. Cada día que ella pasa por alto un ataque y perdona a esa mujer, su Alma crece en conciencia y evoluciona más. En realidad, su enemiga, es un Alma maestra que no conoce el alcance y sentido de su comportamiento, aún en un estado muy inmaduro de conciencia.
Por desgracia para ella, no puede imaginar las consecuencias de sus actos, proporcionadas a su comportamiento alejado del amor y la Luz que todos Somos.



Falta de fe

Cuando un cliente se niega a utilizar sus dones espirituales o se niega a creer lo que no ve, siempre contemplo la posibilidad de que haya hecho algún voto o juramento en vidas pasadas. Son cientos los casos que he visto en los que alguien, en una vida anterior, había sufrido por causa de su fe o sus dones, y los había negado. He visto casos de videntes que fueron acusadas de brujas en otra existencia, y, para sobrevivir, juraron no volver a utilizar sus dones y capacidades espirituales.

En otras ocasiones, la persona fue detenida, humillada, torturada, y muchas veces, condenada a muerte si no apostataba de su fe. Y muchos de nosotros renunciamos a creer en Dios, o a practicar nuestras creencias religiosas para salvar la vida. Si uno no se perdona esto, o si no rompe estos votos o juramentos al cielo, ¿no crees que tendrá sus consecuencias en vidas posteriores?

La experiencia me dice que muchas personas que expresaron algo parecido a "Juro no volver a creer en Dios" o "Jamás utilizaré mis dones (videncia, mediumnidad, telepatía, etc.)" no se han perdonado por ello, y tampoco han roto ese tipo de votos. 

Siempre que veo esto en un taller o en una lectura privada, sugiero a la persona que viene a verme que rompa esas promesas. Si sientes en tu vida limitaciones parecidas, ¿qué te cuesta probar? ¡Rompe tus votos hechos en otras vidas!

Afirma con amor y rotundidad: "Rompo cualquier promesa, voto, acuerdo o juramento que me impida ser feliz en el terreno espiritual. Rompo todas las promesas que hice, consciente o inconscientemente, contra Dios. Elimino cualquier promesa de no utilizar mis dones, habilidades y capacidades espirituales".  Elige tus propias palabras y libérate del peso kármico de vidas pasadas. Perdónate y sé feliz aquí y ahora.



La joven asaltada

Si crees que hay otras vidas, no te resultará extraño aceptar que muchos de tus miedos y comportamientos tienen su origen en una vida anterior.
No me fue fácil mostrarle esto a una mujer que vino hace tiempo y que se negaba a admitir que hemos tenido varias existencias, tal vez muchas. Quien me conoce sabe que no me agrada discutir, así que pedí ayuda a los Seres que estaban asistiendo a esta persona y me armé de valor para decirle lo que percibía. Confieso que lo hice con algo de miedo, sospechando que más temprano que tarde me arrojaría cualquier objeto a su alcance y saldría corriendo para no volver más, pero no fue así.

Tomé aliento, contacté de nuevo con el Amor que le tengo al trabajo de ayuda que realizo, y le describí la siguiente escena, que contestaba sus dudas sobre el miedo.

Mira, percibo que un tiempo muy antiguo, tú eras una joven inocente, muy ingenua y sin miedo alguno. Todos los días hacías los recados que tu familia te pedía y que te exigían ir sola a muchas casas dentro de tu aldea. Jamás tuviste ningún problema (mi clienta mi miraba entre complacida y confusa). Pero un día, al terminar tu ruta habitual, atravesaste el bosque camino a casa como habías hecho durante años. Esa tarde, unos maleantes se escondían en el bosque y les pareciste una presa fácil. Eran cuatro hombres. Te asaltaron y te quitaron cuantas pertenencias llevabas. Te desnudaron y te ataron. (me planteé seriamente cómo describirle que también abusaron de ella, pero supe que tenía que recibir esta información, y lo hice del modo más suave posible, sabiendo que las escenas mostradas en los Registros no duelen emocionalmente).

En ese instante, esta mujer exclamó: ¡Ahora entiendo todos mis miedos! Siempre he ido por la calle mirando hacia atrás, he odiado estar sola o ir sola por la calle por la noche, y he pensado que eran obsesiones sin sentido. He ido al psicólogo, al psiquiatra, pero no he mejorado nada.

Aquella mujer había sido secuestrada, robada y abusada, y por vergüenza, nunca contó nada. Sus miedos actualmente tienen su origen en ese suceso traumático tiempo atrás, pero sobre todo, en el hecho de no poder expresar sus emociones al respecto. No expresar miedo,odio, ira, impotencia, rencor o lo que sea, hace que estas emociones se queden en nosotros hasta que puedan ser eliminadas. Tal vez esta mujer siguen sin creer en vidas pasadas, eso no importa, pero pudo comprender que no estaba loca, lo cual, en mi humilde opinión, no es poca cosa.



¿Por qué no gano dinero?
En estos momentos me llegan muchas personas que tienen dificultades económicas. Un caso reciente es el de una persona que trabaja mucho pero siempre tiene problemas para cobrar su trabajo: le pagan tarde, menos de lo acordado, a veces no le pagan... Sin embargo, sí que tiene trabajo. Es decir, tener trabajo y tener dinero no son sinónimos.

Al abrir lo Registros de este Alma, observo como esta persona recibe una ayuda económica y con eso puede pasar el mes. Veo su agradecimiento y me parece escuchar que, internamente, este Alma se dice a si misma: "Qué suerte. Podré vivir de lo que me den". Estas palabras quedan en el espacio sin que la persona les de importancia. Años después, aunque tiene diversos trabajos, apenas puede vivir de sus ingresos, sino que tiene que recurrir a limosnas y ayudas. ¿Por qué no me pagan mi trabajo y dependo de terceros? 
Consulto a sus Guías y me ezplican: "en el pasado le pareció mejor recibir limosna sin trabajar que traer sus propios ingresos a casa. Si realmente desea recibir honorarios a cambio de su trabajo, debe hacer internamente este cambio y afirmar: "Quiero recibir dinero por mi trabajo, lo merezco y tengo derecho"(o algo así. 
A veces, hacemos promesas, votos al cielo y juramentos que ya no queremos mantener, pero que ignoramos que hicimos en el pasado (o en una vida anterior). Así que, si sientes bloqueos inconscientes, puedes romper tus votos, promesas, compromisos y juramentos para liberarte del pasado. ¿Te atreves?  



Dones desperdiciados

¿Por qué tengo dones y capacidades que no me atrevo a utilizar? -me preguntaba una persona hace poco.
Preguntando en sus Registros si esta limitación procedía de su vida actual o de una vida anterior, supe que el origen de esta incapacidad se hallaba en una época muy antigua.
La imagen era clara. Esta mujer fue una persona que utilizaba sus conocimientos para ayudar a las personas a mejorar sus salud y sus relaciones de amor. En cierta ocasión, facilitó un matrimonio de dos personas que se amaban. Ella utilizó sus dones (videncia, entre otros) para ayudar a esta pareja a unirse. El padre de ella supo de su intervención y no dudó en arremeter contra esta mujer acusándola de casamentera interesada. La pareja realmente se amaba, pero eran de diferente clase social y el padre de la novia se horrorizó al saber la noticia. Persiguió a esta mujer y cuando dio con ella utilizó su influencia para lograr que la asesinaran con cargos falsos.

En esta vida, ella tiene múltiples habilidades artísticas que no lograr poner a trabajar. Se apunta a clases y termina dejándolas; le permiten exponer sus cuadros y siempre encuentra alguna excusa para no hacerlo; si le halagan, se excusa; si la contratan en un trabajo creativo, termina por causarse problemas hasta que es despedida... Estos son sólo algunos ejemplos de cómo lo sucedido en su vida pasada limita su vida presente. ¿Podría ser tu caso?




Fobia al agua

A Ellen le pareció muy fácil sanar su fobia al agua cuando vimos una de sus vidas.
Desde que tiene memoria, esta cuarentona tímida recuerda huir del agua. Acudir a una piscina, a un lago, a un río o acercarse al mar le generaba crisis de ansiedad, y alguna vez, una crisis epiléptica. ¿Qué podía haber tan grave en el agua? Probó con varias terapias y el problema no parecía haberse generado durante el embarazo, ni en la niñez, ni se recordaban en su familia ancestros que hubieran muerto ahogados. No lograba dar con la clave.
En cierta ocasión, preguntando si esta fobia podía tener su origen en una vida pasada, ella misma pudo atisbar unas imágenes.
En una vida anterior ella había sido hija de una mujer acusada de brujería. En aquellos tiempos las personas que utilizaban hierbas, hacían rezos o cantos no autorizados por la Iglesia, ayudaban en los abortos o conocían la astrología eran condenadas a demostrar que no eran herejes. Esto no era fácil de demostrar.
Una de las pruebas de las que muy pocos salían con vida eran las "ordalías del agua".
La persona acusada de brujería o herejía era atada y arrojada al agua (estanque, río, lago o mar). Si flotaba era culpable, y si se hundía era inocente. La mayoría de las personas morían en el intento de respirar bajo el agua intentando liberarse de las ataduras. Y si alguno se desataba, mostraba fehacientemente que era culpable y había utilizado malas artes para librarse de la muerte.
En el caso de Ellen, aquella pequeña niña fue arrojada al agua al mismo tiempo que su madre. Evidentemente, ambas perecieron ahogadas. Ellen traía ese recuerdo inconsciente así como una sensación constante de culpabilidad porque su madre intentó salvarla hasta su último aliento.


Michael, el hombre que robaba
Había tenido muchos bienes porque procedía de una familia rica. Cuando tuvo que ir a la guerra, cumplió con su deber y dejó todo lo que tenía esperando encontrarlo a la vuelta. Pero creo que la visión que le esperaba tras la guerra superó todas sus pesadillas. 
Michael regresó después de varios años de contienda. Como pertenecía a una familia rica, sus superiores nunca lo enviaron en la avanzadilla, sino que permaneció en la retaguardia. Así es como, milagrosamente, regresó a casa sin un rasguño. Pero a su vuelta, le esperaba un dolor mayor que las heridas de guerra. Se aproximaba caminando hacia sus tierras y vio como estaban quemadas, absolutamente inertes. Se conformó momentáneamente pensando que las tierras se recuperarían. Sin embargo, su corazón se aceleró al acercarse a su mansión.
Las rosaledas no estaban secas, sino calcinadas. La blanca y majestuosa construcción de sus bisabuelos era ahora un viejo caserón fantasmagórico. Las ventanas estaban abiertas o rotas. Pero, incluso ante esa imagen, Michael seguía esperando encontrar a su familia sana y salva.
Le extrañó un poco no ser recibido por los perros de la familia. Aquellos lebreles, expertos en la caza, tenían que haber reconocido su olor a kilómetros de distancia. Pero no salieron a recibirle. Continuó hacia la gran puerta que, como otras veces, se hallaba entornada. Y al empujarla comprendió la triste realidad: sus propiedades habían sido saqueadas y ni un solo miembro de la familia parecía estar allí, ni vivo ni muerto. Michael se sentó a llorar en los escalones de la vieja mansión, confiando que aquello fuera una pesadilla más. Pero nada cambió. Tardó varios días en asumir que lo había perdido todo, por obedecer las órdenes que gente que ni conocía, y que seguramente, habrían ganado dinero o poder con esa guerra sin sentido.
Tras tres días llorando y comiendo las escasas raíces que aún se escondían bajo los escombros y la tierra quemada, se puso en pie y se dirigió al pueblo.  Ya no era el señorito, el galán, el hombre elegante que había sido. Ahora nadie lo reconocía, y sólo veían en él a un pobre mugriento y delgado, envejecido y triste. ¿Qué podía hacer?
De nada servía haber sido el más rico de aquel lugar, ni haber conocido el amor de una familia. Ahora estaba solo, sin saber nada de ellos y sin conocer siquiera cómo se obtenía algo de comer de un terreno abandonado. Se ocultó en estrechos callejones y esperó a que cayera la noche. Así, cuando anocheció, guiado por su instinto, buscó sobras y restos fuera de las casas. Incluso metió la mano por una ventana que estaba abierta y robó una fruta para comer. Y continuó haciéndolo, cada noche, sin hacer daño a nadie, pero avergonzado y solo.
Así es como Michael sobrevivió otros diez años a la soledad y a la pobreza.
¿Qué haría si viviera de nuevo? ¿Qué miedos traería consigo? Acaso, ¿no se prometería no robar nunca más? ¿O tal vez, no se juraría a sí mismo no volver a tener una familia para no sufrir? Probablemente, no valoraría tanto la riqueza material, después de haber visto lo efímeras que son las posesiones terrenales. ¿Quién sabe qué vida escogería si volviera?
Marie, la mujer secuestrada
Cuando nos secuestraron a todas, pensábamos que nos rescatarían enseguida. Diez mujeres fuimos arrancadas de nuestras camas y amordazadas durante el saqueo del puerto de Campeche. Sin embargo, para cuando salió el sol, pudimos tan solo atisbar algo de luz desde los calabozos del barco. Entre todas nos consolábamos diciendo que pronto nos sacarían de allí, y que seguramente, se trataba de una forma de presión de los corsarios a las instituciones y la corona. Secuestrar a las mujeres de los mandamases tenía que tener un fin. Así pasamos las primeras horas.
De repente, se escuchó el estruendo de los portones de madera y por la escalera crujiente bajaron cinco hombres, seguidos del capitán de aquel barco. Su imagen nos robó la esperanza. Calzaba unas botas de pieles sucias, llenas de barro, y vestía un traje de calidad pero pasado de moda. Lucía una larga barba descuidada, que casi se le enredaba con los aros de la oreja izquierda. Pensábamos que las cuestiones políticas siempre se trataban en una mesa con una taza de té. Pero no era así. Aquel pirata estaba dispuesto a matar diez mujeres si no obtenía un botín mayor. Algunas empezaron a llorar escandalosamente. Entonces, con un pequeño gesto, mandó a sus ayudantes sacar una gran daga de aspecto oriental y empezaron a cortarnos el pelo.
Sentí la hoja fría, como si fuera de hielo, sobre mi cuero cabelludo, y en unos minutos mi frondosa melena rubia se hallaba muerta a mis pies. Toqué mi cabeza rapada y herida, y entonces supe lo que nos ocurriría. Eran muchas las leyendas sobre piratas, corsarios y bucaneros, con las que todas nos habíamos criado, pero ninguna pensó jamás que pudiéramos ser secuestradas y utilizadas como moneda de cambio. ¿Cuál sería nuestro destino?
Cuando el capitán cogió del brazo a la más joven, aquélla niña se desmayó. Su miedo era tan atroz que perdió el sentido. Entonces el capitán la soltó y se llevó a otra. La hermosa niña recuperó la respiración pero nunca jamás volvió a hablar. Pasamos allí varios años, enfermas, desnutridas, maltratadas y abusadas. Otra se volvió completamente loca. Yo perdí parte de mi memoria, y la niña que enmudeció se fue marchitando hasta que una noche, durante el sueño, se le paró el corazón.
Después de aquella vida, ¿qué aprendieron nuestras almas? ¿Tú no desarrollarías odio o miedo a los hombres? ¿O a los barcos? ¿O a la noche? Realmente,  ¿te extraña, que si yo estuve allí, tenga dolores, traumas, fobias… inexplicables para la ciencia? ¿Qué habrías hecho tú?
Carline, el bebé abandonado
Una persona me contó que vivía obsesionada por la comida. Intentaba que nunca faltara comida en casa, siempre llevaba dinero encima “por si le entraba el hambre” y tenía sobrepeso. Comía de todo, sin criterio y sin disfrute; comía por comer. Siempre que veía algo de comer, lo tomaba con sus manos y se lo llevaba a la boca. Es evidente, que este comportamiento le había causado ya muchos problemas, y, aunque había intentado eliminarlo de mil formas, no había avanzado mucho. ¿Podía una vida pasada tener la respuesta?
Entonces percibí que ella, en una vida anterior, había sido un bebé. Era un bebé sano y rollizo, pero ¿por qué aparecía el solo? En la escena no había nadie con él, ¡lo habían abandonado! Estaba envuelto en ropas blancas al pie de un árbol en medio del bosque, llorando de hambre. Me habría gustado contar otra cosa, pero aquel bebé tan sano y perfecto, había sido dejado allí a su suerte. Tal vez si un animal salvaje lo hubiera encontrado, su sufrimiento habría terminado en cinco minutos. Pero no apareció nadie. Tampoco lo mató el frío de la noche, sino que su cuerpecito aguantó muchas horas antes de morir por inanición.  Este niño murió de hambre.
Pero, ¿de verdad una muerte así puede marcarnos tanto? Mi experiencia es que si. Carline fue sólo una existencia más del alma de quien ahora era una persona obesa, la que estaba frente a mí. Esta mujer podía aprender una lección o mantener el trauma. Actualmente, ha traído consigo el miedo desproporcionado a quedarse sin comida. Pero, ¿podría sacar algo positivo de conocer esta corta vida anterior? Si esta persona sintiera la necesidad de ayudar a cualquier ser vivo a estar sano y alimentado, ¿no habría tenido algún sentido el sufrimiento de aquel bebé? ¿No puede ser que lo peor de una vida sea lo mejor de otra?
 
Una lanza en el corazón 
Elisabeth viene a consulta aquejada por un dolor en la zona del pecho que padece desde la pubertad. La han visto muchos especialistas y no han sabido darle una explicación médica ni hallar un tratamiento adecuado. Harta de esta situación, llega a mi consulta no sin declarar su alto grado de escepticismo.
Le aclaro en qué consiste una lectura de Registros Akáshicos y le pido que abra su mente. Entonces consulto con sus Guías y Maestros la causa de este dolor crónico, antiguo y profundo.
Empiezo a atisbar una escena de guerra o enfrentamiento. Hay soldados a caballo y otros que van a pie y que tratan de cortar el cuello a cualquier persona que encuentran en su camino, sin importar si se trata de mujeres o niños. Ante esa escena, Elisabeth, encarnada también en un cuerpo femenino en esa vida pasada, mira alrededor llena de incredulidad e impotencia. Observo como los soldados que van a caballo siguen arrasando las tierras que rodean la aldea y atraviesan las calles embarradas de la aldea donde vive mi cliente. En mi visión, ve cómo uno de los soldados se dirige hacia ella a toda velocidad. El miedo la deja paralizada y muda, pero aún es peor cuando ella descubre en ese soldado implacable una mirada conocida. Ante mi asombro, brotan lágrimas de mis ojos cuando comprendo que ellos, Elisabeth y ese guerrero, ya se conocían. Mi dolor aumenta al entender que ese soldado y mi bella protagonista fueron amantes. Este hecho no parece detener al soldado en su justa, que obvia el amor que se tuvieron un día y clava su mirada en esa mujer, al tiempo que levanta su lanza con la mano derecha y la hunde sin dudar en el corazón de la joven. Ella cae desplomada con el corazón partido en dos trozos por la lanzada certera, y aún mucho más dolorido por la traición que nunca llegó a a comprender. Su última imagen antes de morir fue la de los cascos del caballo del soldado obediente que prefirió la orden recibida al amor que le tuvo una vez.
Elisabeth llora en mi consulta pero advierte cómo el dolor del pecho se va, al tiempo que comprende porqué las relaciones afectivas pasadas en su vida actual le generaban un miedo desproporcionado e irracional. Entiende ahora el origen del dolor en su corazón a nivel físico, que no procede de una patología o una enfermedad, sino que corresponde al residuo energético de la rabia no expresada, la incomprensión de lo sucedido en otra época y el pánico ante el amor de un hombre. ¿Podría ser tan sencillo sanar algunos dolores que todos padecemos? El perdón es la clave.

9 comentarios:

  1. Nuestras vidas se han tejido en un entramado, cual es el sentido de experimentar estas vidas, yo siempre me pregunto, en qué estuve pensando cuando me embarqué en esta secuencia de locura?, si soy tan feliz en el cielo, que he venido hacer acá, deseo profundamente regresar a casa.

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    1. Hola Nikholas:
      Gracias por tu comentario.
      Desde nuestra visión como seres humanos, no parece muy inteligente salir de un lugar seguro donde abundan el amor y la inteligencia y pasar las situaciones que todos llegamos a vivir aquí. Sin embargo, la Energía inteligente que todos somos esencialmente, tiene otros objetivos. No sé los tuyos, pero sé cuánto evoluciono yo aquí para recordar, reconocer y aumentar la Luz que ya soy. Para mí si tiene un gran sentido, aunque no sea fácil de explicar en un contexto humano. Abrazo.

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  2. Tengo 49 años y en mi vida actual siento que no encuentro mi lugar todo lo que inició no parece tener continuidad, el sentirme pérdida y fuera de lugar parece ser una constante en mi vida, sé que yo en un sentido más profundo soy la causa de eso pero no se como cambiarlo. Tendrá esto su origen en una vida pasada?

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    1. Mira la siguiente respuesta, Rony.
      Hay muchas cosas que se originaron en una vida anterior, pero otras muchas las creamos nosotros... sin querer. Abrazo.

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  3. Hay situaciones recurrentes en mi vida, cómo puedo saber si tienen su origen en alguna situación no resuelta de una encarnación anterior a esta?

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    1. Hola Rony!
      Hay varios métodos u opciones, pero yo suelo consultar esto en los Registros Akáshicos, pues para eso sirven. Simplemente, se accede al Registro y se consulta:
      Esta situación, ¿dónde y cuándo se originó?
      Si es de mi vida actual, ¿cómo lo elimino o supero?
      Si procede de otra vida, ¿qué me enseña? ¿Por qué se repite? ¿Cómo lo elimino para que no vuelva?
      Así es como yo suelo consultar esto.
      Abrazo y mucha Luz!

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  4. Mil gracias por tus comentarios querida Amada...

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  5. Hola Amada,
    Pase toda mi vida buscando la persona con quien llegaría a vibrar muy alto. Esta persona apareció hace unos meses y senti algo tan elevado que me quedaba sin respiración.
    Pero creo que no consiguió sostener dicha vibración por miedo a involucrarse.
    Hace dos meses decidió meterse en su coraza y aunque dice estar reconstruyéndose por ahora no quiere contacto.
    Me siento muy triste ... existe alguna posibilidad de que se revienta la situación?
    Gracias por tu ayuda

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    1. Hola Merce Super:
      No es misión de otro sostener nuestra vibración, solo puedes hacerlo tú pues si no volverá a pasarte como ahora: si el otro se va, ¿dónde y cómo te quedas tú? Pide LO MEJOR PARA TI, LO MÁS PROCEDENTE, pues a veces lo que deseamos no es lo más adecuado.
      Yo, de todo corazón, pido lo mejor para ti y para esta situación.
      Abrazos y mucha LUZ.

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